En estos momentos tan críticos que afectan a Venezuela, se hace obligante el fortalecimiento de la unidad, a la brevedad del caso, para cumplir con el sagrado deber de elegir el día 5 de diciembre venidero a los alcaldes de Maracaibo y Miranda. Esta tarea va de la mano de los diferentes partidos políticos amantes de las libertades democráticas, Iglesia, sectores laborales, académicos, estudiantiles y gremiales, todos en una gran cruzada regional, venciendo dificultades, escollos y estados de ánimo negativos que puedan surgir en el camino. No podemos dejar ni un solo espacio por donde el autoritarismo, la centralización y el personalismo le sigan arrebatando al Zulia sus capacidades de desarrollo.
El Movimiento Civil por la Unidad, convencido de la ingente tarea de solidaridad y unión de todas las fuerzas democráticas y libres del Zulia, mediante el presente comunicado expresa su más decidido respaldo a la candidatura de Eveling Trejo de Rosales, una digna mujer zuliana, con firmes valores éticos, fiel y decidida defensora de las exigencias y añoranzas de paz, justicia y seguridad que se merece el Zulia, y a la de Wilmer Oquendo, incansable trabajador social, de comprobada honradez como servidor público, con mucho arraigo y reconocimiento en la costa oriental del lago de Maracaibo.
Eveling y Wilmer, han sabido compartir con el pueblo zuliano durante muchos años, sus distintos problemas e inquietudes, necesidades y anhelos por lograr una mejor calidad de vida.
En Eveling y Wilmer hay suficiente garantía de un buen ejercicio democrático de ciudadanía, haciendo que se reconozcan los derechos de todas las personas, cualesquiera que sea su ideología y manera de ver las cosas, así como también la obtención de una ciudadanía plena ejercida con propiedad para enaltecer los valores humanos esenciales del ser.
Con la fuerza del pueblo, Eveling y Wilmer desarrollarán en sus respectivas regiones, un gobierno municipal estable, eficiente, permanentemente legitimado y muy respetuoso de la constitución nacional, la libertad de expresión y la propiedad privada.
Maracaibo, 25 de noviembre de 2010
Hoy más que nunca creemos que el ciudadano es más importante que el Gobierno, y la Sociedad más importante que el Estado
viernes, 26 de noviembre de 2010
viernes, 12 de noviembre de 2010
Ante el desconocimiento de la constitucionalidad
Nosotros, la sociedad civil, el pueblo soberano, los que ponemos los votos, los que decidimos cuál es el país que queremos, los dueños del país por el derecho original de haber nacido en él, los que venimos de otros países pero éste es el propio por haberlo sufrido, amado y trabajado durante nuestra existencia, la de nuestros padres, los que al morir dejaremos aquí a nuestros hijos y a sus descendientes; protestamos cívica pero enérgicamente, y convocamos a las mejores voluntades, a los partidos políticos, a la Fuerza Armada Nacional y a sus jefes institucionales, a quienes debemos y de quienes reclamamos la defensa y sostenibilidad de la constitución y de la democracia, porque una nación que se respete a si misma, no puede pasar inadvertida la declaración de un alto oficial de la Fuerza Armada en el sentido de afirmar que la institución castrense no estaría dispuesta a respetar un resultado electoral que no favorezca al actual gobierno.
Si algo se nos ha criticado constantemente a los venezolanos es que nos ocurren los fenómenos políticos y ellos no son evaluados en su gravedad por las diferentes instituciones y personalidades que conforman la nación venezolana. De allí que el Movimiento Civil por la Unidad desde el Zulia, le salga al paso a lo declarado por el general Henry Rangel Silva, que se atribuye la facultad de hablar en nombre de la Fuerza Armada y hasta del propio Jefe del Estado, que igualmente insinuó una cuestión del mismo tenor, está en la obligación de por la temeridad e imprudencia de lo dicho, aclararle al país el gravísimo irrespeto a la Constitución Nacional, cometido por la flagrante y delictiva declaración, que además atenta contra el principio de la alternabilidad del poder que tanta sangre a lo largo de la historia le ha costado al pueblo venezolano.
Que un General de tan alta posición y responsabilidades en la Fuerza Armada se atreva a una afirmación de esta naturaleza, nos hace exigir al gobierno de Venezuela, a la sociedad civil, a las instituciones del sistema internacional y a la propia Fuerza Armada Nacional lo siguiente:
1.- Destitución inmediata del General Henry Rangel Silva de todo cargo en la institución armada y la apertura de una investigación sobre las implicaciones personales o colectivas que pueda tener esta declaración, que anticipa a todas luces un golpe de Estado en Venezuela.
2.-El más rotundo rechazo al respaldo dado al oficial y a su ascenso a General en jefe, por parte del presidente de la República Hugo Chávez, en un evidente caso de complicidad militar, que evidentemente lleva a consecuencias impredecibles que afectan a toda la Fuerza Armada Nacional. Pasando por encima de la opinión pública nacional e internacional que ha tomado debida cuenta de lo dicho por el General Silva, sin el maquillaje dado anoche por el Presidente en una bochornosa reunión de Consejo de Ministros, donde el propio Jefe de Estado empleo palabras donde quedaba mal parada la majestad del cargo que detenta, calificado a compañeros de armas con los peores calificativos e incluso insultando una vez más al Secretario General de la OEA, como lo ha hecho en otras oportunidades con Jefes de Estado de Chile, Colombia, Estados Unidos, México, Honduras, Costa Rica, República Dominicana, Alemania, Israel, Reino Unido de la Gran Bretaña, El Vaticano, España, Francia, Perú y Panamá.
3.- Es conocido que los gobiernos autoritarios se rodean de una camarilla de altos oficiales para sostenerse en el poder, contra la voluntad de la mayoría del pueblo. El final de la dictadura del General Marcos Pérez Jiménez nos demostró una situación como la que describimos.
4.- El Consejo Nacional Electoral está en la obligación de condenar la osadía de estas afirmaciones, pues no tendría sentido ejercer funciones en nombre del pueblo venezolano si el veredicto del soberano esta amenazado por las bayonetas de quienes pretenden convertirse en árbitros del resultado electoral.
5.- El silencio observado hasta ahora por la Asamblea Nacional, nos confirma en la tesis de que la mayoría de los integrantes del actual poder legislativo, acusan una descalificación que los anula para estos cargos, por cuanto no se puede admitir que el exabrupto del general Rangel Silva sea para estos legisladores una afirmación intrascendente.
6.- Animamos a las universidades, a los colegios profesionales, a los sindicatos, a las academias nacionales, a los partidos políticos, a la prensa, a los actores internacionales como la Organización de Estados Americanos, Unasur, Mercosur, Pacto Andino, a la Asociación de Estados del Caribe, a reprobar esta declaración y solicitar del gobierno de Venezuela se retracte de lo señalado por este oficial, que coloca a la República al margen de la Carta Interamericana Democrática.
7.- Un silencio confabulado de los poderes públicos de Venezuela ante esta declaración coloca en entredicho toda la democracia en Venezuela. El Zulia, que a lo largo de su historia ha padecido en carne propia, los regimenes militaristas de José Tadeo Monagas, Antonio Guzmán Blanco, Cipriano Castro y Marcos Pérez Jímenez, condena enérgicamente esta burla a la sociedad civil, al pueblo soberano, a los militares institucionalistas y a la democracia venezolana que nos empeñamos en defender a pesar de los embates que sufre a diario por un gobierno definitivamente autoritario.
El pueblo y la Fuerza Armada, a pesar de las declaraciones golpistas, defenderán, estamos seguros, la democracia. Hoy como ayer tienen sentido aquellas palabras de Rómulo Betancourt, desde el exilio a finales de la dictadura perejimenista:
“….. y la verdad es que nosotros no podemos pensar, en estos momentos precisos, en organizar una acción violenta que venga de los cuarteles a la calle, por la inmensa mayoría de los oficiales afectos a las ideas democráticas han sido dados de baja, o no tiene mando de tropas, o están en la cárcel o el destierro, o traicionados por el tirano. Si no es posible organizar una acción de este tipo (….), no nos queda como posible sino la acción popular de masas, constante, valiente y perseverante. Esa acción deber ser conducida hacia una encrucijada en que ya no sea tolerable por el país la existencia de un régimen de usurpación, y la cólera popular se exprese en forma tan avasallante que ya no puedan detenerla las bayonetas.”
Maracaibo, 12 de noviembre del 2010.
Si algo se nos ha criticado constantemente a los venezolanos es que nos ocurren los fenómenos políticos y ellos no son evaluados en su gravedad por las diferentes instituciones y personalidades que conforman la nación venezolana. De allí que el Movimiento Civil por la Unidad desde el Zulia, le salga al paso a lo declarado por el general Henry Rangel Silva, que se atribuye la facultad de hablar en nombre de la Fuerza Armada y hasta del propio Jefe del Estado, que igualmente insinuó una cuestión del mismo tenor, está en la obligación de por la temeridad e imprudencia de lo dicho, aclararle al país el gravísimo irrespeto a la Constitución Nacional, cometido por la flagrante y delictiva declaración, que además atenta contra el principio de la alternabilidad del poder que tanta sangre a lo largo de la historia le ha costado al pueblo venezolano.
Que un General de tan alta posición y responsabilidades en la Fuerza Armada se atreva a una afirmación de esta naturaleza, nos hace exigir al gobierno de Venezuela, a la sociedad civil, a las instituciones del sistema internacional y a la propia Fuerza Armada Nacional lo siguiente:
1.- Destitución inmediata del General Henry Rangel Silva de todo cargo en la institución armada y la apertura de una investigación sobre las implicaciones personales o colectivas que pueda tener esta declaración, que anticipa a todas luces un golpe de Estado en Venezuela.
2.-El más rotundo rechazo al respaldo dado al oficial y a su ascenso a General en jefe, por parte del presidente de la República Hugo Chávez, en un evidente caso de complicidad militar, que evidentemente lleva a consecuencias impredecibles que afectan a toda la Fuerza Armada Nacional. Pasando por encima de la opinión pública nacional e internacional que ha tomado debida cuenta de lo dicho por el General Silva, sin el maquillaje dado anoche por el Presidente en una bochornosa reunión de Consejo de Ministros, donde el propio Jefe de Estado empleo palabras donde quedaba mal parada la majestad del cargo que detenta, calificado a compañeros de armas con los peores calificativos e incluso insultando una vez más al Secretario General de la OEA, como lo ha hecho en otras oportunidades con Jefes de Estado de Chile, Colombia, Estados Unidos, México, Honduras, Costa Rica, República Dominicana, Alemania, Israel, Reino Unido de la Gran Bretaña, El Vaticano, España, Francia, Perú y Panamá.
3.- Es conocido que los gobiernos autoritarios se rodean de una camarilla de altos oficiales para sostenerse en el poder, contra la voluntad de la mayoría del pueblo. El final de la dictadura del General Marcos Pérez Jiménez nos demostró una situación como la que describimos.
4.- El Consejo Nacional Electoral está en la obligación de condenar la osadía de estas afirmaciones, pues no tendría sentido ejercer funciones en nombre del pueblo venezolano si el veredicto del soberano esta amenazado por las bayonetas de quienes pretenden convertirse en árbitros del resultado electoral.
5.- El silencio observado hasta ahora por la Asamblea Nacional, nos confirma en la tesis de que la mayoría de los integrantes del actual poder legislativo, acusan una descalificación que los anula para estos cargos, por cuanto no se puede admitir que el exabrupto del general Rangel Silva sea para estos legisladores una afirmación intrascendente.
6.- Animamos a las universidades, a los colegios profesionales, a los sindicatos, a las academias nacionales, a los partidos políticos, a la prensa, a los actores internacionales como la Organización de Estados Americanos, Unasur, Mercosur, Pacto Andino, a la Asociación de Estados del Caribe, a reprobar esta declaración y solicitar del gobierno de Venezuela se retracte de lo señalado por este oficial, que coloca a la República al margen de la Carta Interamericana Democrática.
7.- Un silencio confabulado de los poderes públicos de Venezuela ante esta declaración coloca en entredicho toda la democracia en Venezuela. El Zulia, que a lo largo de su historia ha padecido en carne propia, los regimenes militaristas de José Tadeo Monagas, Antonio Guzmán Blanco, Cipriano Castro y Marcos Pérez Jímenez, condena enérgicamente esta burla a la sociedad civil, al pueblo soberano, a los militares institucionalistas y a la democracia venezolana que nos empeñamos en defender a pesar de los embates que sufre a diario por un gobierno definitivamente autoritario.
El pueblo y la Fuerza Armada, a pesar de las declaraciones golpistas, defenderán, estamos seguros, la democracia. Hoy como ayer tienen sentido aquellas palabras de Rómulo Betancourt, desde el exilio a finales de la dictadura perejimenista:
“….. y la verdad es que nosotros no podemos pensar, en estos momentos precisos, en organizar una acción violenta que venga de los cuarteles a la calle, por la inmensa mayoría de los oficiales afectos a las ideas democráticas han sido dados de baja, o no tiene mando de tropas, o están en la cárcel o el destierro, o traicionados por el tirano. Si no es posible organizar una acción de este tipo (….), no nos queda como posible sino la acción popular de masas, constante, valiente y perseverante. Esa acción deber ser conducida hacia una encrucijada en que ya no sea tolerable por el país la existencia de un régimen de usurpación, y la cólera popular se exprese en forma tan avasallante que ya no puedan detenerla las bayonetas.”
Maracaibo, 12 de noviembre del 2010.
jueves, 16 de septiembre de 2010
"No tengais miedo"
“Cruzando el umbral de la esperanza”
Con estas categóricas y vibrantes palabras el Papa Juan Pablo II resumió su mensaje al mundo y en particular a los pueblos sometidos al comunismo, que frente a la opresión política totalitaria y deshumanizante se debe y se puede resistir y, eventualmente, derrotar como efectivamente ocurrió en la Unión Soviética y en las repúblicas comunistas sometidas de Europa Oriental.
El horror fue vencido y hoy todas estas sociedades están recorriendo la ruta democrática con entusiasmo y esperanza. Así va a suceder inexorablemente en Cuba y también en nuestro país.
Este es un gobierno fracasado y un régimen condenado por la Historia. En esta línea de pensamiento eclesial y postura moral se ubica la Pastoral recientemente difundida del Arzobispo de Coro, monseñor Roberto Lückert sobre la situación nacional: la inseguridad, (país ensangrentado lo llama Monseñor) y la profunda crisis espiritual, económica, social y política que nos aqueja.
Es la misma línea de compromiso militante que en su momento asumió el Arzobispo de Caracas, monseñor Arias Blanco con su paradigmática Carta Pastoral en plena dictadura perezjimenista. Igual postura de coraje espiritual y denuncia moral asumió el Obispo mártir centroamericano monseñor Romero, que pagó con su vida, al igual como le acaba de suceder al heroico Franklin Brito en su resistencia agónica a la arbitrariedad y despotismo del poder.
El documento de monseñor Lückert “Despierta y Reacciona” analiza y denuncia de manera puntual la perversa estrategia gubernamental de alentar la delincuencia y el crimen como expresión de una guerra social para amedrentar y, eventualmente, neutralizar a la oposición democrática y a cualquier sector que se atreva a oponérsele.
El documento llama la atención sobre el despilfarro y la corrupción que caracterizan este gobierno que ha puesto el máximo empeño en empobrecer a la mayoría de los venezolanos, a la par que promueve y crea una nueva clase enriquecida chavista. El documento recrea y sintetiza los múltiples problemas que aquejan a la mayoría, destacando la impunidad que rodea a los representantes del régimen. A pesar del tono crítico del documento en él no se abandona el necesario optimismo frente a la coyuntura electoral del 26 de septiembre, reafirmando así su fe en la democracia y su confianza en el voto.
El Movimiento Civil por la Unidad no podía dejar pasar esta ocasión para apoyar y acompañar este importante documento, pertinente y necesario en momentos en que muchos venezolanos, en su mayoría católicos, que no renuncian a la esperanza de un cambio necesario frente a los riesgos ciertos de un proyecto político confesamente comunista.
Juan Pablo II y la Iglesia en general fueron factores determinantes en la caída del comunismo europeo.
Actualmente la Iglesia en Cuba está empezando a jugar el mismo papel y es que la misión histórica de la Iglesia encarnada no se agota en el ámbito espiritual sino que está comprometida a fondo en la defensa a ultranza de la dignidad y libertad humanas, así como de los valores y derechos que caracterizan y definen al Hombre en su origen divino y trascendente.
Monseñor Roberto Lückert lo ha entendido muy bien y con el coraje que caracteriza a los zulianos ha asumido oportunamente su responsabilidad pastoral y ciudadana.
Hoy más que nunca creemos que el ciudadano es más importante que el Gobierno, y la Sociedad más importante que el Estado.
Con estas categóricas y vibrantes palabras el Papa Juan Pablo II resumió su mensaje al mundo y en particular a los pueblos sometidos al comunismo, que frente a la opresión política totalitaria y deshumanizante se debe y se puede resistir y, eventualmente, derrotar como efectivamente ocurrió en la Unión Soviética y en las repúblicas comunistas sometidas de Europa Oriental.
El horror fue vencido y hoy todas estas sociedades están recorriendo la ruta democrática con entusiasmo y esperanza. Así va a suceder inexorablemente en Cuba y también en nuestro país.
Este es un gobierno fracasado y un régimen condenado por la Historia. En esta línea de pensamiento eclesial y postura moral se ubica la Pastoral recientemente difundida del Arzobispo de Coro, monseñor Roberto Lückert sobre la situación nacional: la inseguridad, (país ensangrentado lo llama Monseñor) y la profunda crisis espiritual, económica, social y política que nos aqueja.
Es la misma línea de compromiso militante que en su momento asumió el Arzobispo de Caracas, monseñor Arias Blanco con su paradigmática Carta Pastoral en plena dictadura perezjimenista. Igual postura de coraje espiritual y denuncia moral asumió el Obispo mártir centroamericano monseñor Romero, que pagó con su vida, al igual como le acaba de suceder al heroico Franklin Brito en su resistencia agónica a la arbitrariedad y despotismo del poder.
El documento de monseñor Lückert “Despierta y Reacciona” analiza y denuncia de manera puntual la perversa estrategia gubernamental de alentar la delincuencia y el crimen como expresión de una guerra social para amedrentar y, eventualmente, neutralizar a la oposición democrática y a cualquier sector que se atreva a oponérsele.
El documento llama la atención sobre el despilfarro y la corrupción que caracterizan este gobierno que ha puesto el máximo empeño en empobrecer a la mayoría de los venezolanos, a la par que promueve y crea una nueva clase enriquecida chavista. El documento recrea y sintetiza los múltiples problemas que aquejan a la mayoría, destacando la impunidad que rodea a los representantes del régimen. A pesar del tono crítico del documento en él no se abandona el necesario optimismo frente a la coyuntura electoral del 26 de septiembre, reafirmando así su fe en la democracia y su confianza en el voto.
El Movimiento Civil por la Unidad no podía dejar pasar esta ocasión para apoyar y acompañar este importante documento, pertinente y necesario en momentos en que muchos venezolanos, en su mayoría católicos, que no renuncian a la esperanza de un cambio necesario frente a los riesgos ciertos de un proyecto político confesamente comunista.
Juan Pablo II y la Iglesia en general fueron factores determinantes en la caída del comunismo europeo.
Actualmente la Iglesia en Cuba está empezando a jugar el mismo papel y es que la misión histórica de la Iglesia encarnada no se agota en el ámbito espiritual sino que está comprometida a fondo en la defensa a ultranza de la dignidad y libertad humanas, así como de los valores y derechos que caracterizan y definen al Hombre en su origen divino y trascendente.
Monseñor Roberto Lückert lo ha entendido muy bien y con el coraje que caracteriza a los zulianos ha asumido oportunamente su responsabilidad pastoral y ciudadana.
Hoy más que nunca creemos que el ciudadano es más importante que el Gobierno, y la Sociedad más importante que el Estado.
viernes, 4 de junio de 2010
26 de Septiembre
No hay acción ni proyecto político más importante en esta coyuntura electoral del 2010 que participar activamente y elegir la mayor cantidad posible de diputados para la Asamblea Nacional. Invitamos a quienes estén dispuestos a detener y rectificar un proyecto oficialista que no sólo es autoritario, guerrerista, destructor y entreguista, sino que, además, ha puesto en marcha una corrupción de dimensiones tan grandes que no tiene parangón en la historia de nuestro país.
Las circunstancias son muy favorables, tanto por la grave crisis económica como por la manifiesta incapacidad del gobierno nacional para resolver las múltiples necesidades de los ciudadanos: entre muchas otras cosas, la carestía, la inseguridad y la precariedad de los servicios básicos.
El proceso electoral no será fácil por el obsceno ventajismo presidencial y por el sesgo partidista del CNE, pero estos escollos son superables con una avalancha de votos, producto del grado de conciencia que los ciudadanos tienen hoy del estruendoso fracaso del Gobierno, como ha sido demostrado por las últimas encuestas que reflejan la trascendente impopularidad del proyecto oficial. .
El venezolano se cansó de vivir de palabras y discursos vacíos. Lo que percibe es un personaje agotado y repetitivo que naufragó en su propia palabrería y en la acción antinacional de cercenar a una Venezuela rica y productiva, para favorecer a intereses trasnacionales ajenos a nuestra realidad y necesidades. La mayoría de los venezolanos, tanto disidentes como del mismo sector oficialista, ni es marxista ni es comunista, y rechaza masivamente un proyecto castro-cubano fracasado, como puede verse después de medio siglo de tiranía y miseria.
La oposición democrática ha hecho su trabajo, aún con sus limitaciones, al ofrecernos una lista y una agenda parlamentaria unida, que garantizan la organización y control del proceso eleccionario. Es igualmente importante la disidencia de antiguos seguidores del líder fracasado, que no están dispuestos a aceptar la pérdida de un proyecto democrático, dentro del marco constitucional que hoy este gobierno abandona, en su obsesión por una necrofilia ideológica que está fuera de la Historia.
La idea es recuperar la Asamblea para el diálogo y el debate, para el equilibrio y la discusión sensata, fundamentalmente para hacer leyes que ayuden a reconstruir el país destrozado, unificarlo espiritualmente y además para el control de los desafueros gubernamentales.
El tiempo, es propicio. Este es un régimen acabado que sólo puede seguir desangrando al país.
El PSUV luce débil y desmoralizado: a duras penas pudo convocar a un millón de supuestos militantes, entrampados y burlados en una farsa de participación, ya que al final los candidatos fueron los que el dedo del Presidente señaló.
Para poder salvar lo que nos queda de país, debemos convencer a una población que pudiera estar cansada y escéptica, y señalarle el peligro que representaría una Asamblea Nacional perdida, lo que al final pudiera inclusive significar, a futuro, una composición político-territorial donde el Zulia aparezca descuartizado, así como sacrificada su identidad, su fuerza y su protagonismo histórico, en fin, ¡la zulianidad!
Hoy más que nunca creemos que el ciudadano es más importante que el Gobierno, y la Sociedad más importante que el Estado.
Maracaibo, ,6 de Junio de 2010
Las circunstancias son muy favorables, tanto por la grave crisis económica como por la manifiesta incapacidad del gobierno nacional para resolver las múltiples necesidades de los ciudadanos: entre muchas otras cosas, la carestía, la inseguridad y la precariedad de los servicios básicos.
El proceso electoral no será fácil por el obsceno ventajismo presidencial y por el sesgo partidista del CNE, pero estos escollos son superables con una avalancha de votos, producto del grado de conciencia que los ciudadanos tienen hoy del estruendoso fracaso del Gobierno, como ha sido demostrado por las últimas encuestas que reflejan la trascendente impopularidad del proyecto oficial. .
El venezolano se cansó de vivir de palabras y discursos vacíos. Lo que percibe es un personaje agotado y repetitivo que naufragó en su propia palabrería y en la acción antinacional de cercenar a una Venezuela rica y productiva, para favorecer a intereses trasnacionales ajenos a nuestra realidad y necesidades. La mayoría de los venezolanos, tanto disidentes como del mismo sector oficialista, ni es marxista ni es comunista, y rechaza masivamente un proyecto castro-cubano fracasado, como puede verse después de medio siglo de tiranía y miseria.
La oposición democrática ha hecho su trabajo, aún con sus limitaciones, al ofrecernos una lista y una agenda parlamentaria unida, que garantizan la organización y control del proceso eleccionario. Es igualmente importante la disidencia de antiguos seguidores del líder fracasado, que no están dispuestos a aceptar la pérdida de un proyecto democrático, dentro del marco constitucional que hoy este gobierno abandona, en su obsesión por una necrofilia ideológica que está fuera de la Historia.
La idea es recuperar la Asamblea para el diálogo y el debate, para el equilibrio y la discusión sensata, fundamentalmente para hacer leyes que ayuden a reconstruir el país destrozado, unificarlo espiritualmente y además para el control de los desafueros gubernamentales.
El tiempo, es propicio. Este es un régimen acabado que sólo puede seguir desangrando al país.
El PSUV luce débil y desmoralizado: a duras penas pudo convocar a un millón de supuestos militantes, entrampados y burlados en una farsa de participación, ya que al final los candidatos fueron los que el dedo del Presidente señaló.
Para poder salvar lo que nos queda de país, debemos convencer a una población que pudiera estar cansada y escéptica, y señalarle el peligro que representaría una Asamblea Nacional perdida, lo que al final pudiera inclusive significar, a futuro, una composición político-territorial donde el Zulia aparezca descuartizado, así como sacrificada su identidad, su fuerza y su protagonismo histórico, en fin, ¡la zulianidad!
Hoy más que nunca creemos que el ciudadano es más importante que el Gobierno, y la Sociedad más importante que el Estado.
Maracaibo, ,6 de Junio de 2010
viernes, 30 de abril de 2010
Señor Presidente, vuelva al Cabildo
Afortunada expresión que utilizó monseñor Ovidio Pérez Morales para fijar posición frente a la situación nacional texto, a nuestro juicio, pertinente y necesario en esta coyuntura compleja y difícil que vive la patria y que nos remite de manera indirecta a otro documento de un hombre de Iglesia como lo fue M. Arias Blanco, arzobispo de Caracas, cuando el 1ero de Mayo de 1957, día del trabajador, publicó una carta pastoral histórica que conmovió hasta los cimientos la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, fenecida pocos meses después.
Como Movimiento Civil por la Unidad, un grupo de opinión independiente, plural, civil y absolutamente comprometido con el proyecto republicano y democrático, queremos expresar que asumimos los postulados éticos y políticos contenidos en dicho documento y que no son otros que lo que nuestra tradición libertaria, civil y republicana ha establecido de manera sólida e irreversible en los últimos 200 años.
Volver al Cabildo es volver a Venezuela; a su pueblo y a su sociedad; en su multiplicidad pluralista y su multiculturalidad creadora, sin distingos de ningún tipo y sin divisiones de odio y muerte. No hay mayor anhelo nacional que el diálogo y la reconciliación de todo un pueblo, inclusive en la mayoría de los simpatizantes del oficialismo. La lucha de clases es una tesis fantasmal, trasnochada, trágica y derrotada por la Historia. Los pueblos tienen diferencias y antagonismos, responden a intereses diversos, pero para dirimir sus diferencias, la humanidad en su proceso civilizatorio creó la teoría y la praxis política como el escenario necesario de negociación y acuerdos en las diferencias, buscando siempre puntos de equilibrio para garantizar el bien general y el bien común. Alentar esa discordia es tan ilegal que el Código Penal, en su artículo 285, castiga con pena de 3 a 6 años a quien instigue al odio entre sus habitantes de modo que ponga en peligro la tranquilidad pública..
Basta de prédica guerrerista y militarista y de un armamentismo inútil y dispendioso. Usted fue elegido presidente en su condición de civil y designado primer magistrado de la República sometido en todo momento a leyes e instituciones y, particularmente, a la Constitución que en su artículo 2 establece, entre otras cosas, “la preeminencia de los derechos humanos, la ética y el pluralismo político”. Usted es el representante legal del país por un tiempo determinado, no el “dueño” del mismo ni un monarca absoluto. Usted fue electo con 56% de votos en 1998, pero si asumimos la abstención del momento, el apoyo popular expresado en votos se reduce apenas a 33% de venezolanos, es decir, una primera minoría que le permite ejercer el gobierno pero no el control absoluto de la sociedad.
Presidente, vuelva al cabildo, vuelva a la Venezuela que lo eligió y que lo ha adversado democráticamente; un país y una sociedad que anhela: 1) “Volver a la unidad de la patria” sin insultos ni descalificaciones y sin pretensiones hegemónicas y de perpetuidad en el poder. 2) “Volver a Venezuela como ámbito de vida”. El país se está desangrando en la violencia y la inseguridad, nuestras cifras son aterradoras, entre las más altas del mundo, como si estuviéramos en guerra con nosotros mismos. 3) “Volver al progreso en el marco de la Constitución”. Venezuela siempre ha sido una sociedad progresista, que ha mirado el futuro con esperanza e ilusión. Hoy luce desorientada y confundida y definitivamente rechaza el fracasado sistema castro-comunista, plagado de miseria, dolor y aislamiento, aunque usted lo disfraza con la retórica del “bolivarianismo y del socialismo del siglo XXI”. 4) “Volver a Venezuela” es rescatar, mantener y promover su identidad de sociedad abierta, pacífica y pluralista; sin manipulación ideológica de la historia y mucho menos pretender subsumir en usted toda la gloriosa herencia de nuestro pueblo que es un bien colectivo y esencialmente civil.
Su legitimidad de origen no está en duda, a pesar de un sistema electoral fuertemente cuestionado en todo sentido; pero sí su legitimidad de desempeño, en la medida en que insista en representar solo a una parte del país y negar a la otra parte, que largamente representa a más de la mitad de nuestra sociedad.
Dice M. Ovidio Pérez Morales “El Presidente lo es de verdad, cuando respeta a los ciudadanos no a pesar de sino precisamente por sus diferencias, conviviendo en la diversidad comprensible e inevitable de una sociedad democrática y pluralista. Cuando tiene el reconocimiento de todos; los que lo eligieron y los que no votaron por él o lo adversan pero que, en todo caso, deben y necesitan percibirlo cercano, humano, como su Presidente. De otro modo, está en juego la legitimidad de su ejercicio como mandatario”. “La Constitución, en efecto, está siendo violada; más aun, no se oculta su interpretación y utilización como simple función del proyecto socialista para distorsionarla radicalmente. Está así en juego, obviamente, la legalidad del régimen”.
El Movimiento Civil por la Unidad no solamente quiere compartir su preocupación por la democracia y el bienestar colectivo; sino que de manera insistente y reiterada seguimos empeñados en ayudar a desarrollar, con todos los sectores, cauces democráticos y constitucionales a la avasallante crisis que afecta a toda nuestra población. De allí la importancia coyuntural y estratégica del proceso electoral para la Asamblea Nacional. No se trata de “tumbar a Chávez” ni de irrespetar los legítimos derechos de su parcialidad política; sino simplemente impulsar la representación de factores de oposición y de la propia disidencia chavista que permita recuperar la Asamblea Nacional como un poder autónomo, que legisla y controla y permita un necesario equilibrio con los otros poderes.
En consecuencia invitamos a todos los venezolanos a participar y a votar en el proceso electoral parlamentario, sin menoscabo sobre algunas reservas que algunos pudieran tener sobre las metodologías usadas y las personas seleccionadas para representarnos. Instamos a los candidatos a diputado a retomar la calle, junto al pueblo, en su cotidianidad llena de dificultades de todo tipo. La gente espera acompañamiento y solidaridad de los aspirantes así como de los partidos políticos en general. No hay manera más efectiva de defender el sistema democrático y promover el necesario relevo gubernamental que la militancia popular y la participación directa en todo cuando afecte a la comunidad. Hay que volver a soñar en una Venezuela posible y mejor, en donde todos los venezolanos nos volvamos a reencontrar en la identidad común y en los proyectos de futuro compartido.
¡Volver al Cabildo es volver a Venezuela!
Hoy más que nunca creemos que el ciudadano es más importante que el Gobierno, y la Sociedad más importante que el Estado.
Como Movimiento Civil por la Unidad, un grupo de opinión independiente, plural, civil y absolutamente comprometido con el proyecto republicano y democrático, queremos expresar que asumimos los postulados éticos y políticos contenidos en dicho documento y que no son otros que lo que nuestra tradición libertaria, civil y republicana ha establecido de manera sólida e irreversible en los últimos 200 años.
Volver al Cabildo es volver a Venezuela; a su pueblo y a su sociedad; en su multiplicidad pluralista y su multiculturalidad creadora, sin distingos de ningún tipo y sin divisiones de odio y muerte. No hay mayor anhelo nacional que el diálogo y la reconciliación de todo un pueblo, inclusive en la mayoría de los simpatizantes del oficialismo. La lucha de clases es una tesis fantasmal, trasnochada, trágica y derrotada por la Historia. Los pueblos tienen diferencias y antagonismos, responden a intereses diversos, pero para dirimir sus diferencias, la humanidad en su proceso civilizatorio creó la teoría y la praxis política como el escenario necesario de negociación y acuerdos en las diferencias, buscando siempre puntos de equilibrio para garantizar el bien general y el bien común. Alentar esa discordia es tan ilegal que el Código Penal, en su artículo 285, castiga con pena de 3 a 6 años a quien instigue al odio entre sus habitantes de modo que ponga en peligro la tranquilidad pública..
Basta de prédica guerrerista y militarista y de un armamentismo inútil y dispendioso. Usted fue elegido presidente en su condición de civil y designado primer magistrado de la República sometido en todo momento a leyes e instituciones y, particularmente, a la Constitución que en su artículo 2 establece, entre otras cosas, “la preeminencia de los derechos humanos, la ética y el pluralismo político”. Usted es el representante legal del país por un tiempo determinado, no el “dueño” del mismo ni un monarca absoluto. Usted fue electo con 56% de votos en 1998, pero si asumimos la abstención del momento, el apoyo popular expresado en votos se reduce apenas a 33% de venezolanos, es decir, una primera minoría que le permite ejercer el gobierno pero no el control absoluto de la sociedad.
Presidente, vuelva al cabildo, vuelva a la Venezuela que lo eligió y que lo ha adversado democráticamente; un país y una sociedad que anhela: 1) “Volver a la unidad de la patria” sin insultos ni descalificaciones y sin pretensiones hegemónicas y de perpetuidad en el poder. 2) “Volver a Venezuela como ámbito de vida”. El país se está desangrando en la violencia y la inseguridad, nuestras cifras son aterradoras, entre las más altas del mundo, como si estuviéramos en guerra con nosotros mismos. 3) “Volver al progreso en el marco de la Constitución”. Venezuela siempre ha sido una sociedad progresista, que ha mirado el futuro con esperanza e ilusión. Hoy luce desorientada y confundida y definitivamente rechaza el fracasado sistema castro-comunista, plagado de miseria, dolor y aislamiento, aunque usted lo disfraza con la retórica del “bolivarianismo y del socialismo del siglo XXI”. 4) “Volver a Venezuela” es rescatar, mantener y promover su identidad de sociedad abierta, pacífica y pluralista; sin manipulación ideológica de la historia y mucho menos pretender subsumir en usted toda la gloriosa herencia de nuestro pueblo que es un bien colectivo y esencialmente civil.
Su legitimidad de origen no está en duda, a pesar de un sistema electoral fuertemente cuestionado en todo sentido; pero sí su legitimidad de desempeño, en la medida en que insista en representar solo a una parte del país y negar a la otra parte, que largamente representa a más de la mitad de nuestra sociedad.
Dice M. Ovidio Pérez Morales “El Presidente lo es de verdad, cuando respeta a los ciudadanos no a pesar de sino precisamente por sus diferencias, conviviendo en la diversidad comprensible e inevitable de una sociedad democrática y pluralista. Cuando tiene el reconocimiento de todos; los que lo eligieron y los que no votaron por él o lo adversan pero que, en todo caso, deben y necesitan percibirlo cercano, humano, como su Presidente. De otro modo, está en juego la legitimidad de su ejercicio como mandatario”. “La Constitución, en efecto, está siendo violada; más aun, no se oculta su interpretación y utilización como simple función del proyecto socialista para distorsionarla radicalmente. Está así en juego, obviamente, la legalidad del régimen”.
El Movimiento Civil por la Unidad no solamente quiere compartir su preocupación por la democracia y el bienestar colectivo; sino que de manera insistente y reiterada seguimos empeñados en ayudar a desarrollar, con todos los sectores, cauces democráticos y constitucionales a la avasallante crisis que afecta a toda nuestra población. De allí la importancia coyuntural y estratégica del proceso electoral para la Asamblea Nacional. No se trata de “tumbar a Chávez” ni de irrespetar los legítimos derechos de su parcialidad política; sino simplemente impulsar la representación de factores de oposición y de la propia disidencia chavista que permita recuperar la Asamblea Nacional como un poder autónomo, que legisla y controla y permita un necesario equilibrio con los otros poderes.
En consecuencia invitamos a todos los venezolanos a participar y a votar en el proceso electoral parlamentario, sin menoscabo sobre algunas reservas que algunos pudieran tener sobre las metodologías usadas y las personas seleccionadas para representarnos. Instamos a los candidatos a diputado a retomar la calle, junto al pueblo, en su cotidianidad llena de dificultades de todo tipo. La gente espera acompañamiento y solidaridad de los aspirantes así como de los partidos políticos en general. No hay manera más efectiva de defender el sistema democrático y promover el necesario relevo gubernamental que la militancia popular y la participación directa en todo cuando afecte a la comunidad. Hay que volver a soñar en una Venezuela posible y mejor, en donde todos los venezolanos nos volvamos a reencontrar en la identidad común y en los proyectos de futuro compartido.
¡Volver al Cabildo es volver a Venezuela!
Hoy más que nunca creemos que el ciudadano es más importante que el Gobierno, y la Sociedad más importante que el Estado.
viernes, 5 de febrero de 2010
Unidad es la condición
Venezuela atraviesa por momentos muy críticos, que obligan a plantear acciones en defensa de la democracia, las cuales deben partir de actores y desde sectores diversos, para así cubrir la mayor cantidad de espacios. Este mandato es necesario y debe emprenderse de inmediato; algunas acciones, exclusivamente desde el escenario de la sociedad civil organizada y otras con el apoyo de instituciones como los partidos políticos, la iglesia y los gremios, los sectores laborales, estudiantiles y todos aquellos que se mantienen dentro de los caminos democráticos.
En el Movimiento Civil por la Unidad y en el Movimiento de Solidaridad Democrática, en correspondencia con LA UNIDAD que las circunstancias demandan, queremos expresarle a los miembros de la Sociedad Civil organizada y no organizada, todo lo que nos une y contra lo que tenemos que luchar:
· La crítica situación política y económica.
· El caos social.
· La pérdida acelerada de los valores venezolanos.
· El enfrentamiento de clases.
· La recurrente violación a los derechos humanos.
· La pérdida de la democracia, de la soberanía, del progreso y de la justicia social.
· La necesaria participación en el proceso de elección de diputados a la Asamblea Nacional.
· La necesidad de diseñar un conjunto de aspectos motivacionales para la depuración DEL REGISTRO ELECTORAL PERMANENTE.
· La amañada integración del Consejo Nacional Electoral.
Pedimos a los partidos políticos que defienden la democracia, actúar con la oportunidad, sensatez, eficiencia y sinceridad que las circunstancias demandan no olvidemos que las parcelas de poder y los intereses personalistas sólo contribuirán a que el régimen se fortalezca. Los invitamos a cumplir con su papel fundamental: Servir de canales para la expresión política y el encuentro de todos los venezolanos. Estos son momentos de abrir sin mezquindades ni reticencias las posibilidades y los espacios para la emergente dirigencia comprometida con una nueva visión del país.
A la iglesia, a los sectores laborales, gremiales, a los estudiantes y a los venezolanos de uniforme, con sentido y corazón de pueblo, los invitamos a defender unidos la democracia por encima de todas las cosas. El régimen se aprovecha de las complicidades, y estas son igual de culpables como los que pretenden de manera abierta socavar la convivencia pacífica de los venezolanos. Entendemos que la democracia no se reduce al acto electoral; ella supone tolerancia a la disidencia, respeto y jamás burla a las minorías, toma de decisiones a través de la participación, alternabilidad en el poder, autonomía e independencia de los poderes constituidos y, fundamentalmente reverencia y lealtad al individuo y sus manifestaciones espirituales.
A nuestro valiente pueblo le pedimos la más decidida actitud en defensa de los valores democráticos de la patria. Con la actividad organizada, y unida es posible frenar las pretensiones autoritarias de este régimen. Este pueblo con sus muy diversas formas de organización se constituye en el actor fundamental para la defensa de los principios que han inspirado a la sociedad venezolana y que hoy, se les quiere borrar con una fábula engañosa de su historia.
Venezuela, de ser un país independiente y democrático, atraviesa por una de las coyunturas más graves de su devenir como pueblo. El Estado Democrático y Centralizado de Partidos del último medio siglo, en trance de perfeccionarse durante la última década del siglo XX, ha dado marcha atrás con la conformación paulatina de un Estado Autoritario, centralizado y populista, que muestra cada día mayores deficiencias en todos los órdenes. Desde el punto de vista político, ha desaparecido por parte del gobierno, toda disposición al diálogo entre los diversos sectores de la vida nacional. En conclusión, el régimen irrespeta tanto los valores esenciales del estado democrático y social de Derecho, como la preeminencia de los derechos humanos, la ética y el pluralismo político.
Desde el punto de vista económico, la pretensión desfasada en el tiempo y contraria a toda lógica, de sustituir a una Economía Social de Mercado por otra al margen del mercado y de los derechos económicos esenciales, ha destruido al aparato productivo, haciendo a la economía cada vez más dependiente del petróleo y las importaciones, y en consecuencia más vulnerable, en medio de un mundo globalizado.
Desde el punto de vista social, la situación de los venezolanos es cada vez más precaria. Antes que crear puestos de trabajo estables y bien remunerados, el régimen totalitarista y militarista pretende enfrentar la pobreza y la desigualdad en la distribución del ingreso, a través de dádivas repartidas por las denominadas misiones, sin atacar de manera eficiente las causas básicas de la pobreza: la educación, el desempleo, la salud y las condiciones de vida esenciales, vivienda y servicios mínimos.
En la actual coyuntura histórica, Venezuela atraviesa por la más grave crisis moral, donde la corrupción está a la orden del día, pues los valores de justicia y libertad, de igualdad y solidaridad y el valor esencial de la vida, poco valen en un régimen al que la ética le tiene sin cuidado.
En medio de esta crisis, la Democracia y el Estado de Derecho, están en trance de desaparecer. La Venezuela de hoy no es un Estado Democrático y Social de Derecho. Se irrespetan los valores de la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la democracia, la responsabilidad social, la preeminencia de los derechos humanos, la ética y el pluralismo político. Se han perdido los fines esenciales del Estado: la defensa y el desarrollo de la persona y su dignidad, el ejercicio democrático de la voluntad popular, la construcción de una sociedad amante de la paz, la promoción de la prosperidad, y bienestar del pueblo y el cumplimiento de los principios, derechos y deberes reconocidos por la Constitución. No existe autonomía de las ramas del Poder Público; lo que genera el irrespeto a sus funciones.
Hemos perdido la Democracia y el Federalismo descentralizado, para sustituirlos por la concentración, centralización y personalización del Poder. El gran tema de la próxima campaña electoral tiene que ser: ¡UNIDAD PARA LA MÁS ARDOROSA DEFENSA DE LA DEMOCRACIA!
DONDE Y COMO ESTAMOS.
El poder dictatorial en Venezuela hace y hará lo que a la voluntad del personaje se le ocurra, sin pedir permiso a nadie, rompiendo los moldes de la norma constitucional y reduciendo a su mínima expresión, el debido proceso para cualesquiera actos o providencias que emanen de la estructura del gobierno central; inclusive, avasallando la teórica existencia autonomía e independencia de los poderes constitucionalmente creados. La aparatosa Asamblea Nacional, está conformada por personajes que corresponden a un escenario cuya única característica es, facilitar la producción de normas para expresar, en una parodia de legitimidad su servil apoyo a la gestión del gobierno central. Todo ello forma parte de la mafia del poder. Como sucede y ha sucedido en estos 11 años de desgobierno. El poder no tiene ningún temor a las cruzadas humanitarias que en el ámbito internacional se manifiestan en defensa de la libertad, la seguridad y en general, de los derechos humanos.
El respeto a los derechos humanos ha desaparecido para un pueblo que como el nuestro fué y sigue siendo valiente. Estamos entonces en un gerundio de la historia, donde no tenemos una instancia jurisdiccional a la que la Sociedad Civil tenga acceso para hacer realidad las garantías consagradas en la constitución nacional. No hay jueces, no hay sentencias, no hay perdón, no hay Estado de Derecho, donde el Derecho ha estado, pero se mantiene y se abriga la esperanza, fundamentada en su dignidad, que este pueblo hoy sometido, ya decidió abrirse a la asunción, percepción y vivencia de las promisorias perspectivas que los tiempos por venir le deparan.
UNIDAD, no es solamente la proximidad o vinculación física; es la identidad de pensamiento, visión y acción simultaneas de una meta común inspirada en principios y valores que hoy se les pretende sustituir por ideologías extrañas.
En el MOVIMIENTO CIVIL POR LA UNIDAD y en el MOVIMIENTO DE SOLIDARIDAD DEMOCRATICA, insistimos en la absoluta, indeclinable y emergente necesidad de LA UNIDAD con vista a las elecciones parlamentarias del mes de septiembre, conscientes de que una nueva Asamblea Nacional recuperara su rol de equilibrio institucional y de una función legislativa que recoja los mejores valores de paz y armonía ciudadanas en correspondencia con la tradición histórica de nuestro país.
¡No podemos permanecer inactivos y callados! Esperamos de los partidos políticos un comportamiento acorde con los esfuerzos de la gran mayoría nacional y permitan que la Sociedad Civil participe en la escogencia de candidatos para la Asamblea Nacional, seleccionando a sus mejores ciudadanos, acreditados por sus sólidos servicios al Zulia, en particular, para que juntamente con otros destacados ciudadanos de la geografía nacional, se conviertan en banderas que encarnen los superiores intereses de quienes habitamos en esta patria!
En el Movimiento Civil por la Unidad y en el Movimiento de Solidaridad Democrática, en correspondencia con LA UNIDAD que las circunstancias demandan, queremos expresarle a los miembros de la Sociedad Civil organizada y no organizada, todo lo que nos une y contra lo que tenemos que luchar:
· La crítica situación política y económica.
· El caos social.
· La pérdida acelerada de los valores venezolanos.
· El enfrentamiento de clases.
· La recurrente violación a los derechos humanos.
· La pérdida de la democracia, de la soberanía, del progreso y de la justicia social.
· La necesaria participación en el proceso de elección de diputados a la Asamblea Nacional.
· La necesidad de diseñar un conjunto de aspectos motivacionales para la depuración DEL REGISTRO ELECTORAL PERMANENTE.
· La amañada integración del Consejo Nacional Electoral.
Pedimos a los partidos políticos que defienden la democracia, actúar con la oportunidad, sensatez, eficiencia y sinceridad que las circunstancias demandan no olvidemos que las parcelas de poder y los intereses personalistas sólo contribuirán a que el régimen se fortalezca. Los invitamos a cumplir con su papel fundamental: Servir de canales para la expresión política y el encuentro de todos los venezolanos. Estos son momentos de abrir sin mezquindades ni reticencias las posibilidades y los espacios para la emergente dirigencia comprometida con una nueva visión del país.
A la iglesia, a los sectores laborales, gremiales, a los estudiantes y a los venezolanos de uniforme, con sentido y corazón de pueblo, los invitamos a defender unidos la democracia por encima de todas las cosas. El régimen se aprovecha de las complicidades, y estas son igual de culpables como los que pretenden de manera abierta socavar la convivencia pacífica de los venezolanos. Entendemos que la democracia no se reduce al acto electoral; ella supone tolerancia a la disidencia, respeto y jamás burla a las minorías, toma de decisiones a través de la participación, alternabilidad en el poder, autonomía e independencia de los poderes constituidos y, fundamentalmente reverencia y lealtad al individuo y sus manifestaciones espirituales.
A nuestro valiente pueblo le pedimos la más decidida actitud en defensa de los valores democráticos de la patria. Con la actividad organizada, y unida es posible frenar las pretensiones autoritarias de este régimen. Este pueblo con sus muy diversas formas de organización se constituye en el actor fundamental para la defensa de los principios que han inspirado a la sociedad venezolana y que hoy, se les quiere borrar con una fábula engañosa de su historia.
Venezuela, de ser un país independiente y democrático, atraviesa por una de las coyunturas más graves de su devenir como pueblo. El Estado Democrático y Centralizado de Partidos del último medio siglo, en trance de perfeccionarse durante la última década del siglo XX, ha dado marcha atrás con la conformación paulatina de un Estado Autoritario, centralizado y populista, que muestra cada día mayores deficiencias en todos los órdenes. Desde el punto de vista político, ha desaparecido por parte del gobierno, toda disposición al diálogo entre los diversos sectores de la vida nacional. En conclusión, el régimen irrespeta tanto los valores esenciales del estado democrático y social de Derecho, como la preeminencia de los derechos humanos, la ética y el pluralismo político.
Desde el punto de vista económico, la pretensión desfasada en el tiempo y contraria a toda lógica, de sustituir a una Economía Social de Mercado por otra al margen del mercado y de los derechos económicos esenciales, ha destruido al aparato productivo, haciendo a la economía cada vez más dependiente del petróleo y las importaciones, y en consecuencia más vulnerable, en medio de un mundo globalizado.
Desde el punto de vista social, la situación de los venezolanos es cada vez más precaria. Antes que crear puestos de trabajo estables y bien remunerados, el régimen totalitarista y militarista pretende enfrentar la pobreza y la desigualdad en la distribución del ingreso, a través de dádivas repartidas por las denominadas misiones, sin atacar de manera eficiente las causas básicas de la pobreza: la educación, el desempleo, la salud y las condiciones de vida esenciales, vivienda y servicios mínimos.
En la actual coyuntura histórica, Venezuela atraviesa por la más grave crisis moral, donde la corrupción está a la orden del día, pues los valores de justicia y libertad, de igualdad y solidaridad y el valor esencial de la vida, poco valen en un régimen al que la ética le tiene sin cuidado.
En medio de esta crisis, la Democracia y el Estado de Derecho, están en trance de desaparecer. La Venezuela de hoy no es un Estado Democrático y Social de Derecho. Se irrespetan los valores de la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la democracia, la responsabilidad social, la preeminencia de los derechos humanos, la ética y el pluralismo político. Se han perdido los fines esenciales del Estado: la defensa y el desarrollo de la persona y su dignidad, el ejercicio democrático de la voluntad popular, la construcción de una sociedad amante de la paz, la promoción de la prosperidad, y bienestar del pueblo y el cumplimiento de los principios, derechos y deberes reconocidos por la Constitución. No existe autonomía de las ramas del Poder Público; lo que genera el irrespeto a sus funciones.
Hemos perdido la Democracia y el Federalismo descentralizado, para sustituirlos por la concentración, centralización y personalización del Poder. El gran tema de la próxima campaña electoral tiene que ser: ¡UNIDAD PARA LA MÁS ARDOROSA DEFENSA DE LA DEMOCRACIA!
DONDE Y COMO ESTAMOS.
El poder dictatorial en Venezuela hace y hará lo que a la voluntad del personaje se le ocurra, sin pedir permiso a nadie, rompiendo los moldes de la norma constitucional y reduciendo a su mínima expresión, el debido proceso para cualesquiera actos o providencias que emanen de la estructura del gobierno central; inclusive, avasallando la teórica existencia autonomía e independencia de los poderes constitucionalmente creados. La aparatosa Asamblea Nacional, está conformada por personajes que corresponden a un escenario cuya única característica es, facilitar la producción de normas para expresar, en una parodia de legitimidad su servil apoyo a la gestión del gobierno central. Todo ello forma parte de la mafia del poder. Como sucede y ha sucedido en estos 11 años de desgobierno. El poder no tiene ningún temor a las cruzadas humanitarias que en el ámbito internacional se manifiestan en defensa de la libertad, la seguridad y en general, de los derechos humanos.
El respeto a los derechos humanos ha desaparecido para un pueblo que como el nuestro fué y sigue siendo valiente. Estamos entonces en un gerundio de la historia, donde no tenemos una instancia jurisdiccional a la que la Sociedad Civil tenga acceso para hacer realidad las garantías consagradas en la constitución nacional. No hay jueces, no hay sentencias, no hay perdón, no hay Estado de Derecho, donde el Derecho ha estado, pero se mantiene y se abriga la esperanza, fundamentada en su dignidad, que este pueblo hoy sometido, ya decidió abrirse a la asunción, percepción y vivencia de las promisorias perspectivas que los tiempos por venir le deparan.
UNIDAD, no es solamente la proximidad o vinculación física; es la identidad de pensamiento, visión y acción simultaneas de una meta común inspirada en principios y valores que hoy se les pretende sustituir por ideologías extrañas.
En el MOVIMIENTO CIVIL POR LA UNIDAD y en el MOVIMIENTO DE SOLIDARIDAD DEMOCRATICA, insistimos en la absoluta, indeclinable y emergente necesidad de LA UNIDAD con vista a las elecciones parlamentarias del mes de septiembre, conscientes de que una nueva Asamblea Nacional recuperara su rol de equilibrio institucional y de una función legislativa que recoja los mejores valores de paz y armonía ciudadanas en correspondencia con la tradición histórica de nuestro país.
¡No podemos permanecer inactivos y callados! Esperamos de los partidos políticos un comportamiento acorde con los esfuerzos de la gran mayoría nacional y permitan que la Sociedad Civil participe en la escogencia de candidatos para la Asamblea Nacional, seleccionando a sus mejores ciudadanos, acreditados por sus sólidos servicios al Zulia, en particular, para que juntamente con otros destacados ciudadanos de la geografía nacional, se conviertan en banderas que encarnen los superiores intereses de quienes habitamos en esta patria!
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