viernes, 30 de abril de 2010

Señor Presidente, vuelva al Cabildo

Afortunada expresión que utilizó monseñor Ovidio Pérez Morales para fijar posición frente a la situación nacional texto, a nuestro juicio, pertinente y necesario en esta coyuntura compleja y difícil que vive la patria y que nos remite de manera indirecta a otro documento de un hombre de Iglesia como lo fue M. Arias Blanco, arzobispo de Caracas, cuando el 1ero de Mayo de 1957, día del trabajador, publicó una carta pastoral histórica que conmovió hasta los cimientos la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, fenecida pocos meses después.

Como Movimiento Civil por la Unidad, un grupo de opinión independiente, plural, civil y absolutamente comprometido con el proyecto republicano y democrático, queremos expresar que asumimos los postulados éticos y políticos contenidos en dicho documento y que no son otros que lo que nuestra tradición libertaria, civil y republicana ha establecido de manera sólida e irreversible en los últimos 200 años.

Volver al Cabildo es volver a Venezuela; a su pueblo y a su sociedad; en su multiplicidad pluralista y su multiculturalidad creadora, sin distingos de ningún tipo y sin divisiones de odio y muerte. No hay mayor anhelo nacional que el diálogo y la reconciliación de todo un pueblo, inclusive en la mayoría de los simpatizantes del oficialismo. La lucha de clases es una tesis fantasmal, trasnochada, trágica y derrotada por la Historia. Los pueblos tienen diferencias y antagonismos, responden a intereses diversos, pero para dirimir sus diferencias, la humanidad en su proceso civilizatorio creó la teoría y la praxis política como el escenario necesario de negociación y acuerdos en las diferencias, buscando siempre puntos de equilibrio para garantizar el bien general y el bien común. Alentar esa discordia es tan ilegal que el Código Penal, en su artículo 285, castiga con pena de 3 a 6 años a quien instigue al odio entre sus habitantes de modo que ponga en peligro la tranquilidad pública..


Basta de prédica guerrerista y militarista y de un armamentismo inútil y dispendioso. Usted fue elegido presidente en su condición de civil y designado primer magistrado de la República sometido en todo momento a leyes e instituciones y, particularmente, a la Constitución que en su artículo 2 establece, entre otras cosas, “la preeminencia de los derechos humanos, la ética y el pluralismo político”. Usted es el representante legal del país por un tiempo determinado, no el “dueño” del mismo ni un monarca absoluto. Usted fue electo con 56% de votos en 1998, pero si asumimos la abstención del momento, el apoyo popular expresado en votos se reduce apenas a 33% de venezolanos, es decir, una primera minoría que le permite ejercer el gobierno pero no el control absoluto de la sociedad.

Presidente, vuelva al cabildo, vuelva a la Venezuela que lo eligió y que lo ha adversado democráticamente; un país y una sociedad que anhela: 1) “Volver a la unidad de la patria” sin insultos ni descalificaciones y sin pretensiones hegemónicas y de perpetuidad en el poder. 2) “Volver a Venezuela como ámbito de vida”. El país se está desangrando en la violencia y la inseguridad, nuestras cifras son aterradoras, entre las más altas del mundo, como si estuviéramos en guerra con nosotros mismos. 3) “Volver al progreso en el marco de la Constitución”. Venezuela siempre ha sido una sociedad progresista, que ha mirado el futuro con esperanza e ilusión. Hoy luce desorientada y confundida y definitivamente rechaza el fracasado sistema castro-comunista, plagado de miseria, dolor y aislamiento, aunque usted lo disfraza con la retórica del “bolivarianismo y del socialismo del siglo XXI”. 4) “Volver a Venezuela” es rescatar, mantener y promover su identidad de sociedad abierta, pacífica y pluralista; sin manipulación ideológica de la historia y mucho menos pretender subsumir en usted toda la gloriosa herencia de nuestro pueblo que es un bien colectivo y esencialmente civil.

Su legitimidad de origen no está en duda, a pesar de un sistema electoral fuertemente cuestionado en todo sentido; pero sí su legitimidad de desempeño, en la medida en que insista en representar solo a una parte del país y negar a la otra parte, que largamente representa a más de la mitad de nuestra sociedad.

Dice M. Ovidio Pérez Morales “El Presidente lo es de verdad, cuando respeta a los ciudadanos no a pesar de sino precisamente por sus diferencias, conviviendo en la diversidad comprensible e inevitable de una sociedad democrática y pluralista. Cuando tiene el reconocimiento de todos; los que lo eligieron y los que no votaron por él o lo adversan pero que, en todo caso, deben y necesitan percibirlo cercano, humano, como su Presidente. De otro modo, está en juego la legitimidad de su ejercicio como mandatario”. “La Constitución, en efecto, está siendo violada; más aun, no se oculta su interpretación y utilización como simple función del proyecto socialista para distorsionarla radicalmente. Está así en juego, obviamente, la legalidad del régimen”.

El Movimiento Civil por la Unidad no solamente quiere compartir su preocupación por la democracia y el bienestar colectivo; sino que de manera insistente y reiterada seguimos empeñados en ayudar a desarrollar, con todos los sectores, cauces democráticos y constitucionales a la avasallante crisis que afecta a toda nuestra población. De allí la importancia coyuntural y estratégica del proceso electoral para la Asamblea Nacional. No se trata de “tumbar a Chávez” ni de irrespetar los legítimos derechos de su parcialidad política; sino simplemente impulsar la representación de factores de oposición y de la propia disidencia chavista que permita recuperar la Asamblea Nacional como un poder autónomo, que legisla y controla y permita un necesario equilibrio con los otros poderes.

En consecuencia invitamos a todos los venezolanos a participar y a votar en el proceso electoral parlamentario, sin menoscabo sobre algunas reservas que algunos pudieran tener sobre las metodologías usadas y las personas seleccionadas para representarnos. Instamos a los candidatos a diputado a retomar la calle, junto al pueblo, en su cotidianidad llena de dificultades de todo tipo. La gente espera acompañamiento y solidaridad de los aspirantes así como de los partidos políticos en general. No hay manera más efectiva de defender el sistema democrático y promover el necesario relevo gubernamental que la militancia popular y la participación directa en todo cuando afecte a la comunidad. Hay que volver a soñar en una Venezuela posible y mejor, en donde todos los venezolanos nos volvamos a reencontrar en la identidad común y en los proyectos de futuro compartido.

¡Volver al Cabildo es volver a Venezuela!

Hoy más que nunca creemos que el ciudadano es más importante que el Gobierno, y la Sociedad más importante que el Estado.

2 comentarios:

Tu tienes el poder Civilista... ponlo en ACCION dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Tu tienes el poder Civilista... ponlo en ACCION dijo...

Excelente disertación y referencia política que evidencia la actitud militarista "enjuiciable" por los zátrapas del régimen de turno !